Instrucciones para pronunciar Zúrich

limmatquai_1600x900

Es curioso que en Suiza, donde hay normas para todo, no haya una capital. ¿Berna? Lo de Berna es un apaño para simular una centralidad que el país no tiene y no quiere. Si se la considera una capital de facto es solo porque en Berna se encuentran las instituciones políticas: el Consejo Federal, el parlamento, y todas esas otras cosas que en alemán siempre terminan con el sufijo –rat y se prestan a traducciones faltonas. Para confirmar la federalidad extrema del país basta con preguntarle a alguien de Zúrich por Berna. ¿Es la capital, verdad? Te responderá rápidamente que no. Y entre ofendido y condescendiente te citará la Constitución suiza, la normativa cantonal y el catálogo de las naves que zarparon a Troya para terminar explicándote que, en realidad, la ciudad más grande del país es la suya. Zúrich, un lago, dos ríos, habitantes felices de esa manera en que son felices quienes saben que viven en un sitio muy caro.

Zúrich tiene un casco viejo muy caminable y curioso, también tiene bancos, secreto bancario, cisnes que te miran mal y muchas iglesias. La Fraumünster es la más elegante de todas, en la de San Pedro está el reloj más grande de Suiza, en la Grossmünster, cuyas torres originales ardieron hace más de trescientos años, predicó Ulrico Zuinglio, el teólogo guerrero que introdujo en el país la Reforma Protestante. La ciudad tiene una historia larga y compleja. Fue fundada por los romanos, que la llamaron Turicum, entró a formar parte de la Confederación Suiza en 1353 y en 1440 se alió con los Habsburgo austriacos, el gran enemigo, para declarar la guerra al resto de cantones por la posesión del condado de un conde había muerto sin descendencia. Zúrich perdió la guerra, pero resistió el asedio de sus antiguos aliados: en vista de que la situación había llegado a un punto muerto se decidió volver a admitirla en la Confederación a cambio de que renunciara a su alianza con los austriacos. Las reuniones de la Confederación a partir de ese momento debieron de ser bastante divertidas.

En fin. Todo eso pasó y está bien recordarlo. Lo que en realidad convierte a Zúrich en un lugar especial es su carácter como símbolo definitivo del idioma alemán. Zúrich tiene seis letras y un andaluz que acaba de aterrizar en Suiza es incapaz de pronunciar cinco. Es exactamente lo que uno espera. Uno descubre que su miedo estaba totalmente justificado.

Empecemos por el principio. La zeta se pronuncia chasqueando la lengua, como cuando uno intenta espantar a un perro o le chista a alguien como diciendo. Suena a una te y a una ese juntas. Es un sonido metálico, vibrante y rápido como una serpiente de cascabel.

Después de la zeta viene la u. No es una u cualquiera. Es una u con diéresis. Esta ü. Es un aviso de que empiezan las complicaciones. Se pronuncia cerrando los labios y poniendo boca de beso, como si verdaderamente uno fuera a decir una u. Pero en el último momento, cuando la u está lista para ser expedida, se cambia por una i. Este truco de manos fonético tiene un nombre específico, pero no tengo ganas de recordarlo.

Si la zeta suena rara y la u con los dos puntos suena más rara todavía, ¿por qué la erre iba a sonar a erre? Con el alemán siempre hay que ponerse en lo peor. Y no hay que buscarle la lógica. No merece la pena. De todas formas la erre no es tan problemática, basta con pronunciarla a la francesa. Suena como una ge que te raspa un poco la garganta, igual que una palabra que no se dice, que se queda atascada y no deja pasar los alimentos.

La i es una i.

La ce y la hache van juntas, pero no suenan como una che. ¿A qué pueden sonar, entonces? Efectivamente, a una jota. Es un idioma que siempre sorprende. Los suizos, además, pronuncian la jota con más vehemencia todavía que los alemanes: como hay tantas jotas, las conversaciones tienen el deje ahogado de los coches viejos que intentan arrancar con la batería descargada.

Finalmente, todo junto, suena así: Tsigij

No es tan fácil como parece cuando uno, sin querer, ha nacido en un sitio con pronunciación relajada y lleva toda la vida diciendo Zúri.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Suiza y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Instrucciones para pronunciar Zúrich

  1. Muy bien descrito. Viví y trabajé en Zúrich un par de años y, al principio, me costaba la pronunciación. Era muy distinta al alemán que yo conocía y hablaba, pero después terminó por conquistarme totalmente. Todo es soltarse un poco 🙂
    Un saludo,
    Livia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s