Hurra

IMG_20140307_173545He terminado las aceitunas. Aplaudidme. Yo me aplaudiría. Igual es porque yo pienso que trabajar es morirse a plazos. Como cavar una tumba por fascículos. Lo bonito es lo otro: reírse mucho, ponerse debajo del sol, mirar cómo cambalean los pájaros en el cielo, dar besos, trasnochar y levantarse cuando ya hay mucha luz. Vivir es no tener que decir: no puedo, tengo que trabajar. El barandeo, en cambio, es agachar la cabeza y doblarse. Así que estoy contento. Respiro y pienso: por los pelos. Y me dan ganas de beber. Mucho. Chupitos de fuego. Para que me taconeen un poco las cosas de dentro.

Acabé hace tres días. Así que el viernes entré en mi casa como el emoticono de la gitana del wassap. Ole y ole. Hay que ir asimilándolo de todas formas. Es como la droga: no se sale de un día para otro. Todavía me despertaré asustado alguna que otra noche convencido de que el despertador va a sonar a las ocho. Después caeré en la cuenta de que no. Eso pasa. Es como el cielo. El cielo donde los ángeles. Te duermes con una alegría que no te entra en la cama. Mejor que el sexo. O no. Casi mejor. Vamos a dejarlo en casi. Ahora viene un párrafo irónico. Aviso.

Venga, va. A la de una, a las de dos…

Los aceitunazos en los ojos los voy a echar mucho de menos.

Por los cojones.

Punto.

Esto era. Ya ves que párrafo. Amorfo. Vanguardista. Hecho sin ganas, en pocas palabras. Y que no es ironía: es una mentira a lo bonzo. Es que si digo la verdad la gente se asusta. Leen esto y después me dicen que si hay que ver, que si el trabajo al fin y al cabo no es tan malo, que si tiene sus cosas buenas. Las aceitunas, mismamente, te argumentan, que si el sol, el airecillo, lo esto, lo otro. Y que te pones fuerte. Claro. Eso es lo que yo quiero. En fin. Escribir igual no sé, pero irme de los temas me sale de puta madre. Me pierdo un poco. Perderse está bien. El camino fácil siempre es más aburrido. Por el camino largo te encuentras con otra gente que también está dando su vueltecita: te paras a charlar, te tomas algo. No hay que tener prisa. Al que le guste que vaya recto. Yo prefiero entretenerme.

Y poco más. Muy bien todo. Hace sol, ya casi es primavera, es para estar contentos. Yo estoy contento. Lo digo porque llevo todo el invierno quejándome, poniendo ojitos, y también hay que contar lo bueno. Y que tocaba avisar, ni que sea por formalidad, de que ya no habrá que contar ni leer más historias de aceitunas. Ahora voy a descansar. Y a dormir mucho. Y a reírme. Y a bajar las escaleras dando saltos, como un niño chico.

Hurra.

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2 respuestas a Hurra

  1. Orgulloso de ser el primero que te felicita por dejar las aceitunas. Ahora a escribir, que es lo tuyo, con diferencia. Un abrazo.

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