Lo de trabajar

ny-construyendo-el-empire-state-1930A mí lo de trabajar no es que no me guste, que no me gusta. Pero pienso en la vida, que es un rato y muy poca cosa, mi corazón, con sus ochenta latidos por minuto, mis dos pulmones que respiran todo el tiempo, mí hígado que me va limpiando la sangre que yo me ensucio con cerveza y cigarros, mi bazo que bacea, mi páncreas que pancrea, todos mis átomos cogidos de la mano esperando ilusionados a que me muera para irse de mí y ser otras cosas, hierba, piedras, flores, mi cerebro que se esfuerza como un niño en clase de dibujo, todos los engranajes, en fin, bielas, cigüeñales y tuercas que llevo por dentro malgastados en una cosa tan fea, tan de humo.

Da pena.

El trabajo es el enemigo. Lo explicó Dios, cuando Adán y Eva comieron del árbol chungo. Que puestos a putear nada como hacerte doblar el lomo y echarte a pelear con la tierra. ¿Voy a llevarle la contrario yo a Dios? Ni que yo fuera Job. Por eso pienso, cuando amanece un día bueno, de esos azules, ¿de verdad tengo que malgastar mi bazo y mi páncreas y mis pulmones y mi corazón y mi cerebro cogiendo aceitunas? ¿O haciendo cualquier otra chorrada lo mismo de puteante?

Lo que es trabajo no es la vida. Tirar por la ventana un día y otro día, una hora y detrás otra, cuando se sabe que el tiempo no vuelve y que cuando se te acaba ya no hay más, ¿no es para ponerse triste?

Yo me preguntaba de chico, ¿esto es así cómo funciona? Te explicaban. Tú abrías mucho los ojos. ¿Tengo que pasar la mayor parte del día y la mayor parte de la semana y la mayor parte del año haciendo algo que en el mejor de los casos tolero, mientras ahí afuera hace sol y los bares están abiertos y los parques están llenos de chicas y las calles están llenas de cosas esperando a ser encontradas? ¿Y que te dan a cambio? Un sueldo y unas vacaciones. Las vacaciones son un insulto a la inteligencia: trabajas once meses y descansas uno. No sé, de verdad, que mierda de trato es ése. El sueldo es el cachondeo, papeles que cambias por cosas. Tú cuando trabajas das tiempo y vida. Y a cambio te entregan papeles. Otro trato de mierda.

El trabajo es mi enemigo. Me peleo con él. Voy perdiendo. Es que si uno es pobre es difícil. Pero no decaigo. Quiero ganarle y reírme de él.

Me diréis que soy un vago, un vivalavirgen.

Pero no es eso.

Soy un activista.

 

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