El alfil de casillas blancas y la bandera

Tengo un cigarro sin prender en la boca y una partida de ajedrez online a medio jugar con un chaval muy educado no sé si de Hungría o si de Bulgaria porque la banderita que aparece junto a su nick es demasiado chica y tengo un caballo y un alfil emboscados entre mi torre y mi rey y la columna central apuntalada con la dama y tengo al alfil de casillas blancas vigilando la estructura de peones del enroque de mi enemigo que tiene la dama escondida en una posición quizás inactiva pero nunca se sabe y los caballos agazapados con armonía y ando pensando cómo romper sus defensas si con los peones del flanco de rey o con un sacrificio rápido y vistoso solo que ya se sabe lo que pasa con los sacrificios solo después se conoce si son un desastre o no ese es el problema del ajedrez el otro juega también y uno puede intuir pero nunca tener la certeza al menos a estas alturas y eso incluye los errores como un regalo que te ponen la partida a punto para el estoque y el descabello pero también los contraataques que te desarman y rompen y eso pasa con la vida un poco nos movemos a oscuras tanteando pero a oscuras intuyendo donde está la pared donde los escalones haciéndonos una composición mental del escenario pero a oscuras metáfora tan trillada el actor y la vida la humanidad pero a oscuras improvisando un papel tragicómico ante la mirada de ¿quién? con más o menos fortuna pero a oscuras y me da igual si Cataluña va y se secesiona aunque no se diga así invéntate el verbo invéntate una historia invéntate una derrota porque nada es tan melancólico y une tanto como perder una guerra y luego espera nunca entendí los nacionalismos ni el mérito de nacer aquí o más allá ni el mérito de nacer pero me preocupan esos dos caballos que cierran el paso a las casillas que necesito atacar me da igual que Mas ponga carita de gran estadista cuando atiende a los medios delante de su bandera se me parece a un hombre que se pregunta si no estará llevando el farol demasiado lejos con ojos no de esconder dos ases o un proyecto de escalera sino más bien una pareja de sietes intentando empalmar con suerte un ful pero poco más nunca entendí a los que dibujan fronteras ni los puñetazos en el pecho cuando suenan los himnos siempre me pareció que había cosas más importantes como aprender a localizar la estrella polar en mitad de la noche o el precio del pan o el movimiento preciso si mi húngaro/búlgaro me pone el caballo en g4 para buscarme las vueltas retrasando el ataque que he previsto para su dama cortarme los suministros tal vez arrebatarme la iniciativa la pequeña ventaja de la que todavía dispongo juro por dios que me da igual si Cataluña se viene o se va o se queda o se marcha o Galicia o La Rioja ya puestos juro por dios que no me voy a echar a temblar sujetando las lágrimas por mirar un mapa mutilado por la esquina de arriba pero no aguanto el paripé los reproches por aquí y por allí las conductas pueriles ese te odio pero no me dejes ese te mataré porque eres mía los bufidos exigiendo tanques y ataques aéreos los engaños las mentiras el viejo truco de desviar la atención de los ojos mientras los dedos esconden la moneda y ese despecho adolescente que confunde el amor con los perfumes caros todas esas portadas tanto tóner rojo y amarillo echado a perder y vendrá la secesión y después el debate unionista y otra vez lo mismo lo mismo lo mismo el paripé las milongas y nunca acabará nunca acabará y yo ya estoy demasiado mayor para los políticos los discursos vacíos las corbatas escogidas con tiento en base a costosos estudios de mercado intentando mantener en pie los privilegios de la casta y yo ya no tengo ganas no saben que los tiempos los dejaron atrás hace mucho yo ya estoy cansado cuanta pereza cuanta vida valiosa desperdiciada escuchando palabras huecas escogiendo mal peleando siempre en la batalla equivocada tengo un cigarro apagado en la boca y espero el movimiento de mi enemigo para quedarme otra vez a solas con el tablero pensando si será mejor mandar a la muerte al alfil de casillas blancas para romper el centro o si será mejor mandar a la muerte al alfil de casillas blancas contra el flanco del rey para arrasar después lo que quede con la dama y fusilar sus defensas a fuerza de jaques no sé pero si sé que si fuera la guerra de verdad y yo el alfil de casillas blancas no me dejaría matar me deslizaría entre las líneas escapando de mi baranda y me tumbaría en la hierba debajo del sol lejos de las banderas y los vendedores de patrias si yo fuera el alfil de casillas blancas y me mandaran a llorar o a matar o a morir por una bandera.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Desastres y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s