Agarrénse que vienen curvas

Que quede claro que yo de Economía poca cosa. Lo normal, en los tiempos que corren. Uno se acaba familiarizando con términos raros de los que no había oído hablar en la vida: rating, prima de riesgo, Moody’s, bonos basura y terrores varios. Después de la gran petada de Lehman Brothers, a la que siguió el simulacro de ahogamiento de ING, aquello de los bancos escoceses, la ruina de Islandia, el pufo de Grecia, la catástrofe irlandesa y el hundimiento de Portugal, tranquilos, nos dijeron, que lo peor ya ha pasado. Ahora ya sólo (dos puntos) liquidar la crisis, empezar a generar otra vez empleo, activar el consumo, volver a mirar felices como va subiendo el PIB. Fue duro, chicos, pero aquello de allí es la luz al final del túnel. Bien. Sólo que nadie contaba con el volantazo. Y otra vez nos encontramos en la cuneta.

La cosa parece grave. Se habla de apocalipsis. Hay quien asegura que es el fin de la eurozona a corto plazo, la desintegración de la UE a medio y el fin de Occidente de aquí a treinta años. Tampoco hay que fiarse mucho de los que hacen pronósticos. Suelen ser los mismos que tres años atrás dijeron que la bonanza nunca terminaría.

Estamos donde estamos. El lunes la prima de riesgo de España e Italia se disparó hasta rondar los 340 puntos básicos. Eso tiene un nombre: ruina. Eso se acerca peligrosamente a la frontera de la quiebra técnica, que los expertos sitúan en los 400 puntos. ¿Et pour quoi? Se manejan varias  hipótesis. La indecisión de la UE en el rescate a Grecia, dicen, tuvo algo que ver. La señora Merkel -absorbida por sus jaleos internos y reticente a todo lo que le pueda hacer perder votos- tuvo algo que ver. La señora Cospedal rajando de la deuda de Castilla la Mancha tuvo algo que ver. Los bandazos de Berlusconi tuvieron algo que ver. Las agencias de rating también. Como suele decirse: entre todos la mataron y ella sola se murió.

Al lío: el hundimiento de un país como Grecia -cuya deuda está mayormente en manos de bancos alemanes- no supone un ultimátum para Europa. El país heleno representa un 2% del PIB total de la UE. En el peor de los casos, los acreedores allá se las busquen. Y los griegos que se preparen. Pero ya está. Algo parecido pasa con Irlanda y Portugal. Sus ruinas son la ruina de sus habitantes. A la eurozona le picará un poco, porque no es plato de gusto que al vecino de abajo se lo coma la mierda. Más que nada, porque acaba oliendo en tu salón a la que abres la ventana

Lo de España e Italia, sin embargo, son palabras mayores. Sería como tirar un muro de carga: a tomar por culo el chiringuito. Eso, dicho en plata, acojona. Nosotros que tanto hemos llorado a la peseta y va y resulta que podemos ser el último clavo en el ataúd del euro. Las cosas que hay que ver. La deuda pública de España representa un 70% de nuestro PIB -no es mucho, teniendo en cuenta que la de Italia supera el 120 por ciento. El problema es la deuda privada. Si sumamos ambas, España tiene un marrón del 400%. ¿Alguien dijo miedo?

Seamos serios. Somos un país de 46 millones de habitantes con una tasa de desempleo que toca el 20%. Somos el país de la Unión Europea donde circulan más billetes de 500 euros. Se calcula que movemos un montante total de dinero negro equivalente a la cuarta parte del Producto Interior Bruto del país. Descubrimos que la jet-set financiera desvía dinero hacia Suiza para evitar el engorro de los impuestos y el  Gobierno aprueba una moratoria para que regularicen la situación, los perdona y que no vuelvan a ser malos. Los empresarios declaran menos que los trabajdores. En las últimas elecciones municipales más de 100 candidatos estaban relacionados con delitos de corrupción. Tenemos un Gobierno superado por una situación que no vio venir y una oposición incapaz de plantear una sola alternativa y con el mismo sentido de estado que un ficus neozelandés. ¿En serio alguien pensaba que esto iba a salir bien?

En EEUU, los republicanos andan estos días bloqueando las negociaciones para evitar que el presidente Obama apruebe un techo de gasto para la próxima decada. Si no hay acuerdo, el Gobierno USA no podrá emitir más deuda. Si no hay más emisión de deuda no hay más dinero. ¿Cuándo? A partir del 2 de Agosto. La principal potencia económica del mundo puede declararse en suspensión de pagos. O bancarrota, llámalo como quieras.

Mientras, en Europa, míster Van Rompuy lleva dos días mordiendo las esquinas para convocar una reunión urgente de todos los países que, aunque no decida nada, sirva al menos para calmar la furia de los mercados. Angela Merkel ya ha dicho que no. Por algún motivo que se me escapa, se miran los intereses propios y se olvidan los generales. Los grandes hombes que mueven el mundo no han leído a John Donne:[…] si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda dismunuida (…) La muerte de cada hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.

Tenemos a una clase política inepta gestionando la peor crisis económica de la historia. En Italia han aprobado hoy una rebaja de las pensiones y han introducido el copago sanitario. Después de dos años, aún no se han dado cuenta: recortar gasto no funciona. Yo, al menos, no noto la mejoría. Lo de Italia, eso sí, da una pista de por dónde vendrán los tiros aquí después de las elecciones. No saquen el dinero del banco todavía pero mejor ir abriéndole una raja al colchón. No es el apocalipsis, pero se le parece. Si un barco en la tormenta más chunga está gobernado por una tripulación de inútiles, la cosa está clara. Vete apañándote un flotador.

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2 respuestas a Agarrénse que vienen curvas

  1. Mª Ángeles dijo:

    Pues para saber poca cosa de Economía, hay que ver que buen análisis has hecho. Esperamos no sea tan apocalíptico como lo predices, aunque no te falta razón…
    Al final el pato lo pagaremos los mismos de siempre, que los de los bancos están muy ocupados en sus yates ahora en verano en Ibiza…

  2. Gracias por tu opinión, Mª Ángeles. Welcome!
    Hay formas de parar esta caída desde la Unión Europea. No para arreglar la situación de manera inmediata, pero sí para ponerle freno y empezar desde ahí. Llevan dos años a base de parches y no funciona, así que tendrán que ponerse serios de una vez. Emitir deuda conjunta desde el BCE, eliminar de una vez los paraísos fiscales,regular el sistema bancario… Todo eso calmaría los mercados, o sea, que el apocalipsis tiene remedio. El problema es que no sé si se dan cuenta. O lo que es peor, se dan cuenta pero hacen cómo que no se enteran. Tengo muy poca confianza en la clase dirigente que está gestionando esta crisis, pero me cuesta creer que realmente puedan llegar a ser tan ineptos. Más bien le dan largas, pero llegará el momento en que tendrán que hacer algo. Espero que cuando se pongan a ello no sea demasiado tarde.
    En ese sentido, soy moderadamente optimista.
    Veremos a ver…

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