Lluvia

Llueve en Burgos. Por alguna razón siempre que vengo hace malo. Los andaluces nos llevamos mal con los nublos y el frío. No estamos hechos a climas tan melancólicos. Enhebrar frases a disgusto es una mala idea. Echo de menos aquella primavera que cantaba Camarón y que nunca llega. La misma que aguardaba impaciente Dominique Molise, empeguntando de linimento su brazo izquierdo, jodido y ansioso porque no se puede jugar al béisbol en un campo embarrado, en aquella novela de Fante. Añoro el cielo azul de Madrid en Mayo. A pesar de la contaminación y la mierda no hay cielo como ese. No hay ciudad como Madrid con veinte años. España ganó ayer a Lituania en un campo de barro y de tierra y encima nevó. Faisanes aparte, el Partido Popular se maneja en las encuestas cuidándose de enseñar los dientes. El presidente de Murcia, Valcárcel se llama, asegura que los servicios básicos, son sus palabras, la Educación y la Sanidad, no pueden ser sostenidos por el Estado. Dice que los ciudadanos tienen que contribuir. Dice que copago. Dice que apoquinemos la salud y los libros. Como si el dinero del Estado, que tan alegremente roban unos y otros, creciera en los árboles frondosos de la Real Fábrica de Moneda y Timbre. Políticos analfabetos aparte, ¿sabe este hombre algo de política fiscal? ¿Sabe que ya pagamos por la Educación y la Sanidad? Rajoy, ese hombre, dicen que le dijo que a retractarse y rectificar. Cosas así vendrán en 2012, pero el futurible no quiere todavía enseñar a la bestia, no vaya a ser que se le desplome otra vez el castillo de aire. Llueve y hace frío y Marzo se parece a Noviembre. Que es el peor mes del año. Noviembre me tiene atado en un árbol viejo y muerto, decidle a Abril que venga a rescatarme. Algo así cantaba Tom Waits. En Libia ya no sabemos qué hacer. La coalición de las muchas cabezas y los más ojos discute sobre sí misma esta mañana en Londres, intentando aclararse. ¿Matamos a Gaddafi? ¿Quiénes son los rebeldes? Obama lanza un discurso para justificarse pero sus palabras saben a fruta de plástico. No se las cree. No se las creemos. ¿Qué hacer si en las ciudades reconquistadas los rebeldes se lían a purgar gaddafistas? Esas cosas pasan. Son el pan y la sal de la guerra. ¿Atacar a los rebeldes? En cuanto los aviones aliados dejan de abrir camino, el dictador de las gafas de sol recupera terreno. ¿Armar a los rebeldes? ¿Invadir el país de una santa vez y dejarse de hostias, como le pide el cuerpo a más de uno? Algo más se sabrá esta tarde, cuando los líderes trajeados del mundo libre decidan si más bombas o más soldados. Y a todo esto, ¿qué fue de Gaddafi? Nadie lo ha visto en una semana. Dicen que si se ha ido. Dicen que está en Venezuela, a estas horas. No lo creo. No mientras la balanza siga en equilibrio. Japón está muerto de miedo con los pelos de punta y no es para menos. Fukushima está empezando a soltar plutonio. Las alarmas se encienden. En los telediarios siguen erre que erre con imágenes en exclusiva nunca vistas tremendistas saquen a los niños de la habitación del agua arrasándolo todo y las morgues improvisadas y los familiares reconociendo cuerpos sin vida. A veces los eufemismos tienen cierto aire poético. A Berlusconi me lo juzgan en Italia por fin, por corromper quinceañeras, después de tanto tiempo corrompiendo el país. Le pueden caer quince años. Lo dudo mucho. Lo mejor de la lluvia, de todos modos, es que tarde o temprano termina por salir el sol.

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3 respuestas a Lluvia

  1. ¡Sí es que te lo tengo dicho!

    Vente para Cantabria, que aquí sí es primavera. Te escribo mirando a la Bahía de Santander, dicen que de las más bellas del mundo, con 23 grados en la calle y con un cielo azul de los que hacen época. Sin la contaminación de Madrid, que aquí nos gusta lo sano…

    Para que te hagas una idea: Yo me voy ahora mismo a tomar unas cañas a alguna terraza junto a la playa.

    Allí te espero, y me cuentas lo de Libia, lo de Japón, lo del PP, los impuestos y demás desgracias…

  2. El sábado estoy ahí, como un clavo, cerrando mi gira por el Norte.
    Aúpa!

  3. Que conste que para un cántabro, Burgos no es el norte, es EL SUR.

    El norte acaba, como mucho, en Reinosa… Pero serás bien recibido, ¡no te preocupes! Lo consideraré un desliz…

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