Libia: Capítulo Cuatro

Y sigue. Ahora que tenemos terremoto en Japón, con su tsunami y su catástrofe nuclear a esta mijita, los medios de comunicación han desplazado el foco de la actualidad y la guerra libia va quedando relegada a las páginas interiores del periódico. La novedad manda, y Japón, con sus imágenes impactantes y su carnaza amarillista, es un  caramelo que nadie quiere dejar escapar.

Pero hay guerra en Libia. Siguen los bombardeos y en Naciones Unidas, OTAN y similares se discute todavía a estas horas sobre la zona de exclusión aérea y la eventual intervención armada. La diplomacia echa humo. Y nadie olvida el petróleo.

El parte va como sigue: las tropas de Gaddafi avanzan recuperando terreno y ciudades hacia el este. Los insurgentes retroceden. El ejército de Gaddafi ha recuperado Brega y se dispone a asaltar Ajdabiya. Si la ciudad es tomada, los partidarios del coronel cortarán los suministros hacia Tobruk y Bengasi, la segunda ciudad más importante del país y la primera que se declaró en rebeldía. Hacía allí se repliegan los insurgentes y desde allí opera el Consejo Nacional. Allí se librará, si todo sigue el rumbo esperado, la próxima batalla decisiva por el poder en Libia.

De un lado hay un ejército armado, compuesto en su mayoría por mercenarios, pero ejército. Del otro un puñado de civiles organizados de aquella manera, con el armamento y los suministros justos para ir tirando. Los dos matan, pero la lucha es desigual. Gaddafi cuenta además con la fuerza aérea, y ya sabemos lo que eso significa.

¿Qué hacer? Intentar resolver a estas alturas de la película un problema tan complejo como el libio a base de bombardeos masivos y una intervención militar, con o sin resolución de la ONU (lo que se antoja difícil: China y Rusia, miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho a veto no están por la labor) pondría a Occidente una vez más a los pies de los caballos. El cinismo y la hipocresía nos saldrían por no se sabe ya dónde. Es curioso, pero por un motivo u otro siempre terminamos bombardeando musulmanes. En Irak (dos veces) en Somalia, en Líbano. Siempre hubo fuertes intereses económicos o políticos de por medio. Nunca salió bien. No parece la mejor forma de alentar la democracia y la paz. Mucho menos la concordia entre occidentales y musulmanes.

No intervenir condenará la revuelta. Quizá lo suyo hubiera sido no permitir en ningún caso y bajo ningún concepto la instauración de regímenes totalitarios en los países árabes a cambio de proteger intereses mezquinos. Quizá deberíamos haber pensado antes en todos esos pueblos y sus derechos pisoteados.

Lo peor de todo es que empezamos a creer en nuestra propia propaganda. La intervención militar será humanitaria, los bombardeos serán incursiones aéreas sobre enclaves estratégicos y los soldados irán a morir y matar en misión de paz. Juguetear con palabras siempre se nos ha dado bien.

Lo de solucionar conflictos que hemos ayudado decisivamente a crear es otra cosa. La crisis libia ha traspasado la línea más allá de la cual Occidente sólo propone una salida: proteger nuestros intereses sin reparar en el precio.

(Aquí un análisis inteligente)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Internacional y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Libia: Capítulo Cuatro

  1. Completamente de acuerdo.

    Que conste que estás consiguiendo que no escriba sobre las revueltas árabes, una gran suerte para todos…

    Total, ¡para qué! Lo voy a hacer peor y me gustaría decir exactamente lo mismo que tú dices. De hecho, utilizo tus palabras, dos párrafos que me parecen esenciales en tu texto y que no quiero que pasen desapercibidos:

    “No intervenir condenará la revuelta. Quizá lo suyo hubiera sido no permitir en ningún caso y bajo ningún concepto la instauración de regímenes totalitarios en los países árabes a cambio de proteger intereses mezquinos. Quizá deberíamos haber pensado antes en todos esos pueblos y sus derechos pisoteados.

    Lo peor de todo es que empezamos a creer en nuestra propia propaganda. La intervención militar será humanitaria, los bombardeos serán incursiones aéreas sobre enclaves estratégicos y los soldados irán a morir y matar en misión de paz. Juguetear con palabras siempre se nos ha dado bien”.

    Difícil decirlo mejor: Hipocresía, cinismo y cara dura.

    Gaddafi está dando saltos de alegría desde que se enteró del terremoto y posterior tsunami de Japón. En unos días, Libia sólo ocupará un breve en los periódicos.

    Lamentablemente, en semanas, quizá nadie sepa lo que está ocurriendo en este país.

    • Gracias, eso lo primero, ya te echaba de menos.
      Me parece que la situación ha llegado a un punto
      en el que, haga lo que haga Occidente, vamos
      a cagarla igual. Habrá que elegir el mal menor, lo que
      implica primero averiguar cual es el mal menor, y me
      parece que en eso están. Salvaguardando siempre
      los intereses comerciales y estratégicos, claro.
      Supongo que lo de Japón se agotará en una semana,
      salvo catástrofe nuclear gorda (dios no lo quiera)
      Esperemos que cuando termine el filón informativo,
      los medios vuelvan a acordarse de Libia.
      Si no, Gaddafi lo tiene hecho.

  2. Que conste que no me había ido. Te seguía leyendo en la sombra, y con promoción incluida en las redes sociales, jejeje. Estaba pasando una etapa de pereza transitoria, no sé si te suena…

    A lo que íbamos. Lamentablemente, creo que Gadafi lo tiene hecho. No sé cuál será el mal menor, pero el silencio de la comunidad internacional no parece el remedio.

    Libia no es sólo Libia. Es Yemen, es Bahréin, es Argelia, es Marruecos, es Arabia Saudí… El futuro de las revueltas en el mundo árabe se pelea con todo a favor de Gadafi y sus mercenarios. Y las próximas horas, son claves.

    Si triunfa la fuerza bruta, el resto de dictadores tienen mucho camino andado.

    Por cierto, ¿has visto a Saif al Islam llamando payaso a Nicolas Sarkozy? El vástago se siente muy seguro hablando del dinero de los libios invertido en las elecciones presidenciales francesas de 2007… Interesante.

    http://www.rtve.es/noticias/20110316/hijo-gadafi-sarkozy-pasayo-devuelvenos-nuestro-dinero/417365.shtml

  3. Sí que le he visto al hijo, sí. Al principio pensaba que era un mensaje propagandístico para consumo interno. Por un lado desmoralizar a los rebeldes (no tenéis ninguna opción) y por otro desprestigiar a Occidente (¿a estos hipócritas inmorales vais a pedir ayuda?) Ahora no sé muy bien qué pensar. ¿Un ataque directo e intencionado a Sarkozy?

    Lo que sí creo es que no ha sido muy inteligente por su parte. Ha vuelto a atraer hacia Libia el foco que se había desplazado a Japón. Hilary Clinton ha dicho hoy que hay que intervenir en Libia. Es la primera vez que alguien con cierto mando en plaza propone la idea de manera contundente. Enseguida se le ha unido Sarkozy (no le quedaba otra, lo contrario le habría dejado con el culo demasiado al aire)

    No sé, no sé. Igual la cosa termina dando un vuelco…

  4. p.d. > gracias por tu publicidad en las redes jaja.

  5. Pingback: Libia: Capítulo Cinco | desastrediario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s